Aunque tiene mucho de ciudad occidental, su ubicación y su historia forjada por diversas culturas y civilizaciones han aportado a la ciudad la magia de Oriente. Belgrado es uno de los destinos urbanos favoritos del sudeste europeo y gran parte de este atractivo se debe a su rica y animada cultura, su variada vida nocturna, con numerosos restaurantes, cafeterías y discotecas, y su población joven y enérgica.
